Nacional - EDUCACIÓN
Ir a la escuela así “no vale”
Por problemas de infraestructura, 3.000 niños no comenzaron las clases
Sus pequeñas manos cincharon del brazo de su madre. Mientras, con los ojos húmedos, reclamó justicia a su manera. “No vale mamá”, dijo con su tibia voz Sofía, una niña de seis años que concurrió ayer a la puerta de la escuela Nº 332, en la zona de Manga. Era la primera vez que la niña se ponía la túnica blanca y la moña para sentarse frente a una maestra, pero no pudo cumplir su anhelo.
Como Sofía, alrededor de 3.000 niños no tuvieron ayer su primer día de clase. Las demoras en la reparación de los centros educativos y una resolución del sindicato de maestros de Montevideo (Ademu) impidieron a los niños comenzar los cursos.
El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) admitió el atraso en las obras, pero señaló que hubo una “exhortación pública” del sindicato para que los escolares no concurrieran a seis escuelas, dijo a El Observador el director interino de Primaria, Héctor Florit (ver nota aparte).
Paredes rajadas, zanjas en las entradas de las escuelas, techos en mal estado y locales que se inundan son algunos de los problemas de infraestructura que tienen alrededor de 600 centros educativos. Aulas sin luz, falta de saneamiento o baños en mal estado también son escenarios frecuentes.
C
ómo quieren que mande a mi hija acá?”, dijo indignada Rosana Martínez, madre de una alumna de cuarto año de la escuela Nº 332. Martínez recibe todos los meses la asignación familiar de $600 del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) por enviar su hija a la escuela. “Me exigen que mande a los niños a la escuela pero esto no está en condiciones”, afirmó mientras señalaba una pared agrietada.
El gobierno envía asistentes sociales a los domicilios de las familias de niños que faltan más de un mes a la escuela, dijo Martínez. Los funcionarios del Mides solicitan la justificación de la ausencia de los escolares. “Me parece que está bien que controlen, pero que antes den las condiciones”, sostuvo la madre de la niña.
Para otros jefes de familia de esa zona la escuela es un medio de subsistencia. Para ellos, el comedor escolar es la única posibilidad que tienen sus hijos para ingerir alimentos. Sin embargo, ayer estuvo cerrado.
E
l Ministerio de Educación y Cultura (MEC) determinó la emergencia edilicia para 212 escuelas y liceos. La escuela Nº 332 fue una de ellas. Los trabajos de reparación del techo de tres salones proyectados por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) en el lugar todavía no comenzaron, informó Florit. El centro tiene siete salones habilitados pero están desbordados de mobiliario.
A pesar de las deficientes condiciones edilicias, Primaria habilitó todos los centros del país para el comienzo de cursos. Los maestros recibían a los padres de los niños en la puerta de las escuelas que, según ellos, no estaban en condiciones. Los docentes advertían sobre el riesgo que correrían los niños si ingresaban a las aulas y sugerían a los padres volver con sus hijos a casa. Los alumnos que fueron solos tuvieron una clase improvisada hasta cumplir el horario.
En la escuela Nº 168, ubicada en la zona de la Gruta de Lourdes, también hubo maestros en la puerta de la escuela y alumnos sin poder ingresar a los salones.
Una zanja de un metro de profundidad pegada al portón de entrada de la escuela recibió ayer a una niña de siete años. La escolar aferró sus manos a las barras de hierro con cara de desconcierto. Su abuela tampoco lo podía creer. “Es tremendo tener que mandar a los chiquilines así a la escuela”, dijo la señora.
La vocera de Ademu en el lugar, Ana Romero, informaba a los familiares de los chicos sobre la inundación de las aulas y las malas condiciones de higiene. En ese lugar los niños deben atravesar un terreno de 500 metros para trasladarse al comedor.
El consejero Florit visitó ayer, estos dos centros educativos, entre otros. En la escuela de la zona de Manga, el jerarca dialogó en el patio con los padres. Éstos le recordaron que ese lugar fue utilizado en 2010 como aula durante dos meses para segundo año de escuela. Los docentes también se integraron a la charla. Florit informó que la próxima semana estarán instalados tres contenedores que permitirán dar inicio a los cursos con normalidad.
Tras distribuir –junto a los docentes– durante la tarde de ayer los bancos y sillas en los salones habilitados, los padres volverán hoy a esa escuela con sus hijos. Los niños esperan, esta vez, conocer a sus maestros.
Primaria estudia sanciones a maestros
El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) analizará sanciones a los maestros que no dieron clases durante el primer día de este año lectivo. Las autoridades recibirán informes técnicos sobre la marcha de las obras y definirán si los centros que fueron “trancados” estaban en condiciones de tener cursos con normalidad, informaron a El Observador fuentes de Primaria.
El grupo de arquitectos de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) elevará el relevamiento de los centros al CEIP. El reglamento habilita a las autoridades a descontar salarios a los docentes que toman medidas sindicales.
Consultado por El Observador sobre la acción de los maestros, el director interino del CEIP, Héctor Florit, dijo que “un grupo de maestros hizo un señalamiento a los padres de que había condiciones que no eran las mejores y que advertían a los padres de esa situación”. “Hubo una exhortación sindical a no dictar clases o a que los padres llevaran sus hijos a la escuela”, afirmó.
“Estamos precisando si los maestros tuvieron como criterio no dar clase o si el no enviar los hijos a la clase fue resulto por los padres”, explicó. “Si es una medida de las familias escapa a la categoría de medida sindical de los maestros”, dijo.
El jerarca admitió la responsabilidad de las autoridades y dijo que en 48 horas estarán instaladas las aulas prefabricadas.




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