Portada - MUERTE DE PACIENTES
Para psicoanalista enfermeros son imputables
Jorge Bafico habló con El Observador sobre el perfil de los asesinos seriales y la forma en que operaron los dos funcionarios que mataron 16 personas
El psicoanalista Jorge Bafico habló con el El Observador sobre los casos de los dos enfermeros procesados por la muerte de 16 pacientes que se encontraban internados en el hospital Maciel y la Asociación Española. "En los dos casos estamos hablando de personalidades complejas porque no cualquiera mata", indicó el profesional.
Para Bafico detrás de los motivos que impulsaron a los enfermeros a asesinar a los pacientes hay "una patología" que, como en todos los casos de asesinos seriales, puede ir desde la psicósis hasta la perversión.
"La patología puede variar pero el acto es el mismo. Pueden matar porque están delirando y escuchan una voz que les dice que debe asesinar a determinada persona o porque eso les genera placer", indicó Bafico. De todas formas, para el profesional, "bajo ningún concepto" los enfermeros son inimputables, más allá de la patología que tengan.
Un asesino serial es quien mata a más de tres personas. En Uruguay- hasta que fue descubierto este caso- solo existía uno: Pablo Goncálvez, procesado por la muerte de tres mujeres. "Este es un caso atípico en Uruguay. Mucho más por el hecho de que hay dos personas que tenían la misma forma de operar", dijo.
La abogada Inés Mazziotti, defensora de uno de los procesados, dijo al salir del juzgado el domingo por la noche que su cliente "mató por piedad". En este sentido Bafico dijo que este argumento es difícil de creer: "Si fuera así entonces sería esperable que otros enfermeros que están cumpliendo las misma tareas se convirtieran también en asesinos seriales. Además el argumento de aliviar el dolor es relativo porque no eran pacientes terminales", indicó.
Existen algunas características que son compartidas por los asesinos seriales sin importar la patología que presenten. Según el especialista el asesino serial es alguien de quien no se sospecha: el mejor vecino, padre ejemplar o el compañero de trabajo más solidario. "Por lo general los asesinos seriales más terribles de la historia fueron los que menos lo parecían. El prototipo es el del personaje de Hannibal Lecter. Un tipo perverso, pero inteligente, organizado, refinado, con buen gusto, que nadie pensaría que es un asesino. Este tipo de personas puede separar su patología más grave con ser un individuo que se mueve en el mundo sin problema", dijo.
Este tipo de asesinos tiene una metodología, cuidados para no dejar rastros y la capacidad para no ser descubiertos. Además existe un período entre muerte y muerte que, con el avance de la patología, se va acortando hasta ser irrefrenable lo que ocasiona que muchos sean descubiertos.
En el caso de los enfermeros, Bafico considera que "tenían claro" lo que hacían porque lo venían realizando desde hace años y siempre utilizando el mismo procedimiento. "Tenían hasta un ritual, una forma de hacerlo", indicó.
En cuanto a la elección de la víctima, Bafico indicó que por lo general se prefieren personas desvalidas, en inferioridad de condiciones como niños o mujeres.
"El aspecto más terrible de estos casos es la indefensión de los pacientes que eran verdaderas víctimas. Ellos eran de quienes menos se sospecharía porque es impensado que un enfermero mate. Su función es totalmente lo contrario", concluyó.
Sobre Jorge Bafico
Jorge Bafico es autor del libro "Los perros me hablan. Ocho historias de asesinos seriales" de Editorial de La Plaza




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