Empresas - EMPRENDEDORES
La trama del negocio
Basaldúa&Barranguet innova con sus prendas de lana Merino y se presentará en la Feria Puro Diseño de Argentina
Carolina Barranguet y Cecilia Basaldúa idearon su primera colección de tejidos, Jersey 100, con la intención de crear un producto innovador, con el cual el usuario final también se convierta en diseñador. Las socias persiguen la originalidad y que “cada uno se sienta inspirado a jugar con las prendas”. Es que cada una de las piezas de la colección de Jersey 100 permite crear varios modelos diferentes. “Lo importante del producto es su multiplicidad, el usuario final termina la prenda y participa en el proceso de creación”, explicó Barranguet.
La colección está confeccionada 100% en punto jersey. Al no tener ojales permite la unión de los botones con los que cuenta de varios modos, posibilitando, a quien use la prenda, crear distintas formas de llevarla.
El concepto de “modular” es el que les permitió a estas emprendedoras desarrollar su línea. “Es decir que podés unir más de una prenda. Esa unión multiplica las posibilidades de productos finales”, aclaró Barranguet. “Queremos que el consumidor se divierta”, indicó Basaldúa, y agregó: “Pretendemos que las colecciones sean seriadas y apuntamos a lo exclusivo”.
Sus creaciones tienen como objetivo a una mujer que le gusta el diseño y la materia prima. “La lana Merino con la que trabajamos es un material noble muy lindo, no se encuentra a menudo”, destacaron. Las diseñadoras realizan los prototipos y cuentan con una tejedora que confecciona las prendas, que al ser geométricas son “simples de realizar”.
Una linda casualidad
Después de mucho tiempo de querer emprender en conjunto y probar la lana como material, la oportunidad de crear su empresa surgió con lo que ellas califican como “una casualidad linda”: mediante un regalo que Basaldúa le pidió a Barranguet que le tejiera.
“Inicialmente era un cuello que, cuando lo fui a armar, no daba para una vuelta porque quedaba muy grande, pero tampoco servía para dos porque no alcanzaba la extensión”, contó Barranguet. La solución a la que arribó fueron los botones (que hoy le compran a Crapuchetti).
Como diseñadora industrial, Basaldúa lo empezó a probar y vio que se podía utilizar de varias maneras, resultando a su criterio un producto muy interesante.
Ese fue el primer paso para que las diseñadoras empezaran a estudiar las prendas modulares, que tienen diferentes usos finales, y comenzaron a desarrollar la colección Jersey 100.
Actualmente, Basaldúa y Barranguet fueron seleccionadas para formar parte de la Feria Puro Diseño, considerada como “la ventana del diseño en América Latina”. Del 14 al 20 de junio, en el predio de la Rural de Palermo, en Buenos Aires, la feria reunirá a más de 300 expositores de indumentaria, accesorios, joyería y equipamiento.
“Creemos que nos va a legitimar como marca tanto en el país como en la región”, contó Basaldúa, y destacó que “el público que asiste a estas ferias nos interesa mucho”. La selección fue realizada por un comité de especialistas de todas las disciplinas del diseño. Para las socias calificar “no fue fácil”. El comité, al que le llevaron seis de sus diseños –tres de indumentaria y el resto de joyería y accesorios–, era “muy duro”, pero tuvieron una buena recepción de sus prendas, que gustaron por su calidad e innovación.
La feria “nos parece importante como difusión y para generar otra red de contactos”, agregaron.
Para las emprendedoras enfrentarse al mercado de Buenos Aires es fundamental.
En este momento las socias se encuentran abocadas al diseño del stand que tendrán en la Feria. Destacaron la gran producción que están llevando a cabo los organizadores, y el gran cuidado que tienen en el diseño del evento.
Primer premio
Con Jersey 100, las emprendedoras, participaron en Trama, un concurso de diseño en lana que busca promover la creatividad de profesionales y estudiantes del diseño, utilizando la lana como materia prima.
Las socias obtuvieron el primer premio en la categoría diseño de indumentaria. Ese fue para ellas un “súper impulso”, el empujón para seguir adelante con su proyecto empresarial Basaldúa&Barranguet.
Las diseñadoras superaron el comité del concurso, que aseguraron fue “bastante severo”. Para ello tuvieron que responder varias preguntas, de las que en su comienzo no tenían “mucha idea” y les significó estudiar el mercado y el mundo empresarial, para ver de qué forma era viable su empresa. Ambas afirman que el cambio de diseñadoras a empresarias les costó mucho.
Potencial de exportación
Una vez terminado el proceso del concurso, se vincularon con la incubadora de negocios del LATU, Ingenio, para darle “vuelo” a Basaldúa&Barranguet. “Le vimos potencial a nuestra idea, y el proceso de selección en Trama nos sirvió para darnos cuenta que era viable de ser convertido en empresa, en un proyecto real”, afirmó Basaldúa.
Toda la etapa del comité de selección en Ingenio les resultó compleja, porque venían de ser diseñadoras y de trabajar solo en el producto, y en ese momento se enfrentaron a ver el negocio desde “otro lugar”, aseguraron.
“Gracias al concurso pudimos desarrollar la idea, y gracias a Ingenio pudimos desarrollar la empresa”, dijo Barranguet.
“Más allá de la innovación (que también es lo que busca Ingenio) encontramos un producto que gracias a la simpleza geométrica se puede producir en poco tiempo y sigue siendo escalable”, contó Barranguet.
Según las emprendedoras, Ingenio vio potencial de exportación en el proyecto, a pesar de ser artesanal.
“Es importante tener una estructura como Ingenio que te avala y no te deja desviar de tu meta”, aseguró Basaldúa.
Ingresaron a Ingenio hace dos meses, y como empresa funcionan hace seis. A pesar de ello, la marca Basaldúa&Barranguet, ya tiene varios puntos de venta, tanto en el país como en el exterior.
“Tuvimos buena aceptación con los productos, hay prendas nuestras en Estados Unidos, Italia y Brasil”, contó Barranguet, y aseguró que han tenido un fuerte interés de compra.
En Uruguay tienen tres puntos de venta, dos en Montevideo -en La Pasionaria de la Ciudad Vieja y en Clarisage, a media cuadra del shopping Punta Carretas-, y uno en la ciudad de Mercedes.
“A las personas que van a La Pasionaria les gusta el diseño: es un lugar súper interactivo, el diseño es valorado y las prendas son cuidadas”, opinó Barranguet, quien agregó que los dos puntos de Montevideo tienen un muy buen pasaje de turistas.
Un material noble
“Tuvimos la fortuna de, a través del concurso Trama, conseguir un proveedor de lana merino 100% de exportación”, contaron las diseñadoras.
Su proveedor es Malabrigo, que trabaja de forma artesanal, incluso en su técnica de teñido. Las diseñadoras sostienen que tiene “un gran cuidado por la lana como nosotros lo tenemos por nuestras prendas”, y que en ese sentido ha sido para ellas “un muy buen partner”.
En este momento para Basaldúa&Barranguet la lana es su prioridad, y a raíz de la colección Jersey 100, comenzaron a desarrollar el área de accesorios y joyería.
Diseño uruguayo
“Hay un auge del diseño de autor, y se le trata de dar importancia al rubro en el mercado. Este es un momento que nos parece ideal para estar en esta experiencia”, contó Basaldúa.
“Notamos que en la sociedad uruguaya surgen siempre pequeños incentivos hacia el emprendedor relacionado con la lana. La lana esta viviendo un buen momento, está resurgiendo, retomando vida y los diseñadores tenemos que apoyar esa parte de la industria”, aseguró Barranguet.
“Vimos que el diseño uruguayo en lana es muy poco. Esa fue una de las razones que nos llevó a dedicarnos a la lana merino”, contó Basaldúa. Sobre el diseño en Uruguay, las diseñadoras sostienen que “al tratarse de un país chico, el mercado interno para diseño de autor y de moda tiene un público muy pequeño”. Pero enfatizaron la ventaja de tener la lana merino. “No la tienen todos los países del mundo, y es una lana de gran calidad”.
Para ambas diseñadoras entrar en el ecosistema emprendedor no deja de ser un “desafío” y una “oportunidad increíble”, sobre todo habiendo pocos emprendimientos en diseño.
Una dupla con perfiles similares
Las emprendedoras son amigas desde el liceo. Barranguet, de 32 años, es licenciada en Comunicación en el área de asistente de dirección de cine. Trabajó durante 12 años en el mercado nacional y mundial. “Tuve mucha experiencia en producción y nos ayudó a aplicar un sistema productivo muy ágil a nuestro negocio”, afirmó.
Basaldúa, de 31 años, estudió Diseño Industrial en el Centro de Diseño y moldería en Strasser.Tuvo la oportunidad de estudiar joyería en Italia a raíz de una beca que ganó.
“Se dio una dupla muy dinámica entre las dos, tenemos mucha experiencia en otras áreas y eso lo complementamos en el día a día. Las dos tenemos una parte de creatividad y estamos abocadas al diseño”, contó Basaldúa.
“La división de tareas se da intuitivamente, Cecilia (Basaldúa) tiene una parte muy fuerte de contacto con agencias de publicidad, y una experiencia muy amplia en diseño gráfico que nos ayuda a desarrollar nuestro merchandising, son cosas en las que nos podemos complementar muy bien”, agregó Barranguet.






Envíala por email
Imprímela
Más Opciones

Pioneras a la moda