Nacional - ADRIÁN PAENZA
Teorema del nuevo aprendizaje
Paenza mostró en San José cómo resolver problemas matemáticos con divertidas técnicas
Pensar en una cancha de fútbol como una figura geométrica de cuatro lados no es algo común para un estudiante. Sin embargo, esa fue la propuesta que hizo el viernes el científico y profesor argentino Adrián Paenza a 400 alumnos de distintos liceos de la ciudad de San José. Lejos de una fórmula interminable de letras griegas y con la idea de acercar los axiomas a lo cotidiano, el docente enseñó a los adolescentes a aplicar las propiedades matemáticas a la vida real.
“Mirá que yo no entiendo nada de números”, le dijo Joaquín a Paenza cuando el matemático lo invitó a participar de un ejercicio de “matemágica”; así llama el profesor a los juegos matemáticos que realizan los magos. El alumno de tercer año del liceo Nº 2 de San José decodificó junto al científico, minutos después de su afirmación y tras un ejercicio de lógica, cuál era el número seleccionado por otro de sus compañeros en un listado que iba del 1 al 28.
Paenza lideró la inserción en Uruguay del proyecto llamado Desembarco matemático, que busca despertar la seducción de los alumnos por una de las asignaturas más temidas de la carrera del estudiante. “Lo que se hace en los colegios es al revés. Los niños se sientan y nosotros les damos soluciones a problemas que ellos no tienen. Les damos respuestas a preguntas que ellos no se hicieron. Entonces cuando uno da respuestas a preguntas que no se hacen es muy aburrido”, dijo el científico a El Observador.
Enseñar a dar efecto a una pelota, calcular cuánto dinero pedirle a los padres para salir durante el fin de semana o estimar el tiempo que demorará en pasar un auto, fueron algunos de los ejemplos que utilizó para bajar a tierra el lenguaje matemático que, hasta el viernes, parecía abstracto para muchos jóvenes maragatos.
Por la mañana estuvo en el liceo Nº 2 de la ciudad ejerciendo su pasión, la docencia. El profesor dio lecciones de matemática de 20 minutos cada una a siete grupos de esa institución. Son 718 los alumnos que concurren a ese centro educativo. A la tarde lo hizo de forma masiva en el teatro Maccio, ubicado en el centro de la ciudad.
Mediante juegos, un poco de show e interacción constante con los alumnos, el matemático propone una nueva forma de aprender los teoremas. Según dijo, la matemática es algo “vivo”. Por eso aseguró que se debe dejar la abstracción para perderle el “miedo” a la asignatura y así acercarla a la realidad.
Pero lo último que hizo Paenza en el escenario no fue una suma ni una resta. El científico argentino pidió a los 400 alumnos que se pusieran de pie y aplaudieran a sus profesores, que estaban en el segundo piso del teatro. Más parecido a una estrella de rock que a un docente, Paenza arengó a los adolescentes, que agitaron sus manos y dieron, quizá, la mayor ovación que recibió un profesor uruguayo que enseña matemática.
El Desembarco matemático forma parte del proyecto Antelmáticas, una iniciativa de la empresa estatal de telecomunicaciones (ANTEL) para “entusiasmar a niños y jóvenes en el estudio de las matemáticas”, según consigna un comunicado de la empresa. ANTEL optó por la contratación de Paenza, tras el interés de la presidenta del ente, la ingeniera Carolina Cosse, por el innovador método que promueve el científico.
La inferencia de ANTEL en la educación para innovar en el estudio de la matemática constituye una nueva mano por fuera de los órganos de la enseñanza que pretende cubrir los flancos débiles del sistema. En ese sentido, el Plan Ceibal, otro organismo por fuera de la ANEP, permitirá ampliar la cobertura de inglés en las escuelas mediante un sistema de videoconferencias que darán docentes extranjeros.
ANTEL pagó US$ 199 mil por las presentaciones. El científico había estado el miércoles en el liceo de Barros Blancos y en la ciudad de Canelones. Además, el jueves realizó una presentación para liceales montevideanos.
Paenza concurrió junto a un equipo de 20 asistentes que, entre otras cosas, filmaron sus presentaciones. El matemático lleva 10 años al aire en la televisión argentina con programas científicos, pero esta fue su primera interacción formal con estudiantes uruguayos.
La filmación de las lecciones generó que, tras equivocaciones menores de los alumnos, las explicaciones fueran cortadas para empezar de nuevo. Pero eso no importó a los adolescentes que repetían la escena y el saludo al docente hasta tres veces.
El entusiasmo por los números marcó la jornada de los estudiantes. Paenza logró unir las sonrisas de los alumnos con los problemas matemáticos y, con eso, aprobó con nota. l
¿Por qué cree que el método actual de enseñar matemática no sirve?
Hay algunas cosas que están pasando en el mundo con respecto a la matemática que requieren de una revisión por parte de los adultos. Históricamente hay un problema que pasa no solo en Uruguay sino que pasa en Argentina, en Ecuador, en Colombia, en México, en Estados Unidos. En realidad tendría que decir que hay dos países en donde esto no pasa: Singapur y Finlandia. Lo que sucede es que allí quienes enseñan matemática son personas egresadas de las universidades. Son doctores que se han graduado y enseñan en colegios primarios. Eso lo ha logrado Finlandia porque a los profesores y a los médicos se le paga exactamente lo mismo.
¿Cómo entiende que se logra el cambio?
Hay que empezar mostrando que la matemática necesita una segunda chance porque lo que nos han contado que era la matemática, no es. Si, por ejemplo, vienen 10 chiquilines que nunca supieron lo que es el fútbol, yo te pido que los pongas en un campito y les muestres lo que es el fútbol. Si vos les decís de entrada que formen parte de una barrera para que te peguen pelotazos, te van a decir que no quieren jugar al fútbol. Ahora, si vos les decís cómo patear un penal, cómo gambetear, los estás seduciendo. Entonces con la matemática hemos hecho algo que en lugar de seducir, rechace. Algo que rechazan los chicos y rechazan los padres. Creo que lo que hay que hacer es empezar de nuevo. Para empezar de nuevo hay que buscar por distintos caminos. No sé si el camino que yo propongo es el único camino, pero es un camino. Tenemos que probar entre muchos.
¿El rechazo de los alumnos es por la forma en que se enseña?
Durante muchos años la matemática resolvía problemas. En la historia siempre vino primero el problema y después la solución. Nosotros lo que hacemos en los colegios es al revés. Los niños se sientan y nosotros les damos soluciones a problemas que ellos no tienen. Les damos respuestas a preguntas que ellos no se hicieron. Entonces cuando uno da respuestas a preguntas que no se hacen es muy aburrido. Un adulto se levantaría y se iría. Los chicos no se pueden levantar e ir, se tienen que quedar y tienen que hacer lo que les dice el docente. ¿Usted se imagina a un chico que el domingo a la mañana mirando para arriba antes de ir a jugar al campito y diciendo “mirá esos ángulos entre la pared y el techo”? ¿Qué chico se plantea eso? Los chicos tienen otras cuestiones. Enseñele cómo darle efecto a una pelota, cómo se puede mover un robot, cómo encriptar un mensaje. La matemática tiene una rama que se llama teoría de juegos. ¿Por qué no vamos a enseñar teoría de juegos? Hay un montón de cosas que tienen que ver con la matemática actual.
Las pruebas PISA ponen a Latinoamérica debajo de países como Finlandia. ¿Por qué se da?
Primera cosa: yo no estoy de acuerdo con este tipo de competiciones porque para poder medir uno tiene que saber que está midiendo cosas uniformes. Hay chicos que son más rápidos que otros, hay otros que son más lentos pero son más profundos. Las condiciones del entorno no son las mismas. Todos los niños nacemos con alguna destreza, pero descubrir esa destreza necesita de las condiciones del entorno para que eso pudiera suceder. Si un niño es Zitarrosa en potencia pero tiene que estar limpiando los vidrios en una vereda para poder comer, no lo puede descubrir. A esos países les va mejor en las pruebas porque han evolucionado más rápido y mejor.
¿Usted advierte que los métodos de aprendizaje están desfasados?
En función de lo que veo, creo que hace falta mezclar y dar de nuevo. La matemática que se está enseñando atrasa, y atrasa 400 años en algunos casos. Hay mucha gente que se dedica a estudiar pedagogía y didáctica. Lo que proponemos nosotros es un experimento, una manera, pero cuantas más haya mejor. Va a haber gente que lo va a hacer mejor. Hay gente que va a decir que esta manera no sirve y se buscará otra, pero probémosla. Ya sabremos que esta no sirve, aunque esta manera es la única que sé yo.



Envíala por email
Imprímela
Más Opciones