Opinión - Editorial
Gobierno insiste en gasto riesgoso
Insoslayables factores de peso confluyen contra la decisión del presidente José Mujica de gastar más, además de gastar mal
Insoslayables factores de peso confluyen contra la decisión del presidente José Mujica de gastar más, además de gastar mal. Aun antes de evaluarlo con sus ministros o mantenerlos informados, el presidente prometió a dirigentes sindicales que la educación y la salud serán los sectores más favorecidos en el reparto de los US$ 140 millones de recaudación fiscal adicional, cuando se trate la Rendición de Cuentas el mes próximo. Este curso ignora la necesidad de mayor disciplina fiscal en momentos en que se acumulan advertencias acerca de los peligros de expandir el gasto público.
Por primera vez en más de un año cayeron las exportaciones por efectos del proteccionismo argentino y de la crisis financiera europea. La disminución del 3,3% en las ventas al exterior en abril refleja una tendencia que tiende a empeorarse. El gobierno kirchnerista no da señal alguna de aliviar las restricciones al ingreso de bienes y servicios uruguayos, como esperaba Mujica. Al contrario, acaba de profundizarlas con el nuevo trancazo al dragado del canal Martín García, pese a la promesa de su canciller Héctor Timerman hace pocos días de que todo estaba arreglado. Igualmente lejana es la recuperación de exportaciones a la tambaleante zona del euro.
El Banco Central admitió que la meta inflacionaria de este año no se cumplirá, después de que el Índice de Precios al Consumo trepó al 8% anualizado en abril. Al mismo tiempo el déficit fiscal, aunque aún bajo, crece lenta pero inexorablemente. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido, por otra parte, que el aumento del gasto público de 6,5% del PBI programado por el gobierno para este año excede largamente el crecimiento estimado del producto de menos del 4%. Este resultado pone a Uruguay en la riesgosa posición de ser, entre las cinco naciones más sólidas de la región, la única que gasta más de lo que ingresa. Brasil y Colombia han previsto superávit y Chile y Perú equilibran gastos con ingresos.
El FMI concluyó también que la economía uruguaya será la de menor crecimiento en la región este año. El alerta del organismo multilateral confirma riesgos que otras instituciones y economistas, dentro y fuera del país, vienen señalando desde hace tiempo. También corresponde tomar en cuenta que la inversión extranjera directa, presentada por el gobierno como fuente de actividad productiva y empleo, fue el año pasado la más baja porcentualmente en América Latina pese a haber aumentado con respecto a 2010.
A pesar de las señales de peligro, el gobierno desoye los prudentes reclamos técnicos de corregir el exceso de gasto público, que persiste desde la administración Vázquez al desaprovechar ocho años de bonanza económica. Mujica acaba de agravarlo al prometerle más recursos a la educación y la salud, fundamentalmente para mejorar salarios y contratar más personal. El estado crítico en esas áreas no es producto de falta de recursos, ya que tienen presupuestos cuantiosos, sino de gestión ineficiente. Este mal no se arregla volcando más fondos fiscales sino asegurando la conducción eficaz que sigue ausente. Y aumentar el gasto, más allá de los ingresos en vez de blindar el país con probidad fiscal y ahorro, pone la estabilidad en la cuerda floja en momentos en que se enlentece el ciclo expansivo de la economía.




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