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Netflix: Cine y TV a granel
Velocidad, calidad y disponibilidad, algunos motivos para sumarse a Netflix, el futuro de la televisión en internet
Si bien este “videoclub” fue fundado en 1997 en California por Reed Hastings y Marc Randolph, recién llegó a América Latina en setiembre de 2011. Por eso es que hace poco que forma parte de nuestras conversaciones. Cada vez nos es más familiar escuchar a amigos y conocidos narrar las ventajas de este portal de internet que eliminó todas las falacias a las que nos tienen acostumbrados sus competidores.
Más allá de que entendamos a Netflix como sinónimo de películas por internet, la empresa nació como la competencia de otros videoclubes y recién incorporó el streaming en 2007. La diferencia original radicó en que no contaba con una tienda física, sino que todos los alquileres se realizaban por correo, mostrando el catálogo en sitio web.
Reed Hastings, cofundador y CEO, recuerda que comenzó a germinar la idea cuando la empresa para la que trabajaba fue adquirida. En ese momento, en el videoclub del que era socio tenía una multa de seis semanas por el filme Apolo 13, porque había devuelto la caja con otra película adentro. Luego de pagar 40 dólares de recargo, se fue al gimnasio y se dio cuenta de que ahí el modelo de negocio era mucho más atractivo: las personas podían pagar entre 30 y 40 dólares por mes y concurrir a ejercitarse cuantas veces quisieran. Entonces, cuando fundó la empresa, integró ese concepto: las personas podrían alquilar película a película, tener una cuponera y en 1999 agregaron la opción de suscripción y eliminaron la fecha de devolución y las multas por retrasos.
Para testear que el servicio por correo funcionara, Hastings se mandó a sí mismo varios DVD. Veinticuatro horas más tarde recibió los discos sin daños de ningún tipo y comprobó que el modelo tenía potencial. Así, luego de un inicio poco alentador, en 1999 ofreció un free trial, invitando a los interesados a utilizar el servicio durante un mes en forma gratuita para que pudieran probar el sistema. La estrategia dio sus frutos: luego del primer mes, solo el 20% no continuó con el servicio. Para el año 2000 discontinuarían el servicio de renta “película a película”, lo que obligó a todos los usuarios a contratar la suscripción mensual.
En 2003 fue la primera vez que la compañía alcanzó una masa crítica de 1 millón de suscriptores, que fue la prueba que Hastings precisaba para confirmar que el negocio sería un éxito. Ese mismo año generaron beneficios de 6,5 millones de dólares, con ventas de 272 millones. Un año antes, Netflix se había hecho pública, lanzando al mercado 5,5 millones de acciones a 15 dólares por acción. A su favor estuvo la penetración inmensa de los reproductores de DVD en los hogares de Estados Unidos.
Sin embargo, el verdadero boom de Netflix recién llegó en 2007, cuando se lanzó el servicio de streaming instantáneo de películas por internet. Aquellos clientes con la suscripción por correo podrían acceder a algunas horas de streaming por mes (una hora por cada dólar en la cuenta), pero al poco tiempo se levantaron estas restricciones.
Una vez más, el mercado tecnológico les sonrió. Su volumen de clientes continuó creciendo, no solo por uso de computadoras, sino por la aparición de otros dispositivos como reproductores de blu-ray, consolas de Play Station, XBox y Nintendo Wii, y más tarde Apple TV y otros formatos. Hoy, la empresa emplea a más de 2.300 personas y tiene ingresos netos de 226 millones de dólares anuales.
El mundo es el mercado
Con el sistema de streaming instantáneo consolidado, Netflix puso la mira en el mercado mundial. Más allá de que en 2004 ya estaban interesados en expandirse hacia Gran Bretaña, el rápido crecimiento en Estados Unidos cortó las iniciativas hasta 2010, año en que se introdujeron en Canadá. El 19 de julio de 2010, el hermano del norte se convirtió en el primer mercado internacional de la empresa. Se lanzó una suscripción de 7,99 dólares por mes y una oferta bastante limitada de películas y series.
En 2011, Netflix anunció una expansión agresiva a 43 países, con foco en América Latina y el Caribe, garantizando el servicio en inglés, español y portugués. Brasil fue el primer país latino en abrir el sistema el 5 de setiembre, dos días más tarde llegó Argentina, y luego Chile, Colombia y México.
En enero de este año pusieron el primer pie en Europa y abrieron mercados en Inglaterra e Irlanda. Si bien habían declarado que España sería el primer europeo, algo los habrá hecho cambiar de opinión.
Al día de hoy cuentan con casi 24 millones de suscriptores en Estados Unidos y más 26 millones en el resto del mundo.
Las claves para entender Netflix
Netflix es un sitio de internet donde uno puede ver películas y series por streaming de forma ilimitada, abonando unos 8 dólares por mes. Sí, mientras que en plataformas como Apple TV uno alquila películas por 5 dólares, o compra otras por 20 dólares, en Netflix uno paga 8 dólares por mes y puede ver todo el contenido que quiera.
¿Cuánto cuesta?
7,99 dólares por mes. Por ese monto se pueden ver todas las películas que se quiera (el servicio de renta por correo está limitado a Estados Unidos). Evidentemente es un negocio que apunta al volumen. Además, las cuentas se pueden compartir. Si tengo dos computadoras puedo ver dos contenidos diferentes al mismo tiempo. Además, Netflix te da un mes gratis para que veas si vale la pena o no, ¿quién hace eso? Aquel que está seguro de que el servicio no va a defraudar.
¿Puedo encontrar estrenos?
No. No es como otros sitios de descarga de internet en los que uno puede encontrar filmes que recién se han estrenado en Estados Unidos y que incluso no han llegado a nuestras salas de cine. El catálogo se compone de unos 100 mil títulos, y hay todo tipo de películas, pero por lo general los filmes que son muy recordados uno ya los ha visto y el resto –la mayoría–no son gran cosa.
De hecho, el catálogo se filtra por país. Series disponibles en Estados Unidos no lo están en Uruguay. El stock físico es mucho más grande que el digital. Una noche quise ver una película y estuve buscando un título atractivo durante 20 minutos. Por ejemplo, uno puede ver Toy Story 1 y 2, y otros clásicos animados de Disney; algunos más recientes como Los Increíbles y Coraline y la puerta secreta. Por eso, si buscan estrenos, este no es su lugar.
Sí es útil para ponerse al día con algunos clásicos o con esas películas de las que uno siempre escucha hablar y todavía no vio (¿quién no ha sentido vergüenza en alguna conversación?). Tendrán la oportunidad de ver filmes como Forrest Gump, Chinatown, Amelie, Ciudad de Dios. Varios críticos aseguran que Netflix ha contribuido mucho a impulsar al cine independiente o de autor. Busquen en el catálogo, podrán sorprenderse.
¿Y series?
Misma historia. La última temporada nunca estará disponible. Por eso es ideal para actualizarse, desde el primer capítulo hasta el último lanzado en DVD. Recomiendo Breaking Bad, Dexter, Mad Men y Grey´s Anatomy. Horas y horas de entretenimiento asegurado, sin demoras.
¿Tengo que esperar dos horas para ver otro capítulo de mi serie?
No. En el caso de las series, es hasta adictivo. Uno termina de ver un capítulo de How I Met Your Mother y ya nos ponen una cuenta regresiva anunciando que en 15 segundos comienza el capítulo siguiente, ¿cómo decir que no?
¿Cuánto demora en cargar?
Nada, sin demoras. Esta es la gran maravilla del servicio. Uno puede detener, adelantar, rebobinar y el streaming no perderá agilidad. Se garantiza que el usuario pueda ver los contenidos en el momento. Funciona para Windows, Mac OS X y Android, aunque por ahora nada de Linux. El único requerimiento es la instalación de Microsoft Silverlight. Todo muy lindo con Cuevana, pero últimamente, mientras se carga la película uno sale, hace las compras, cocina, come, lava los platos… y recién después de horas finalmente puede sentarse a verla. Además en Netflix no hay peligro de que se tranque mientras se reproduce.
Si a uno le viene sueño y no puede terminar de ver la película, no pasa nada. Netflix guarda la sesión en el momento en que dejamos de verla (cuando no hay actividad, pregunta si deseamos seguir mirando) y la retoma la próxima vez que iniciemos sesión. Lo mismo con las series: cuando volvemos a ingresar nos informa en qué capítulos nos habíamos quedado.
¿Me recomiendan películas?
Sí, Netflix cuenta con un algoritmo que recomienda películas y series a los usuarios de internet. De hecho, desde 2006, la empresa organiza un concurso que busca programadores que inventen un mejor modelo para identificar los intereses de los usuarios y pueda ser más eficiente para las recomendaciones. El premio es de un millón de dólares. El nuevo programa debe mejorar al actual y propio de Netflix –Cinematech– en el 10% o más.
En 2009, un equipo de investigadores de AT&T llamado BellKor’s Pragmatic Chaos cambió el enfoque y presentó un sistema basado en técnicas de aprendizaje de máquinas que diferencia las recomendaciones si se trata de películas viejas o nuevas. También cambia en función del estado de ánimo de los usuarios: los ratings difieren entre un lunes y un viernes.
En 2010, la empresa se vio obligada a cancelar la competencia porque violaba la privacidad de los usuarios. Netflix brindaba datos sobre “alquileres” de los usuarios bajo anonimato, pero al final podían ser identificados. La empresa fue demandada, pero solucionó el conflicto mediante un acuerdo.
¿Es legal?
Sí, a diferencia del 99% de tráfico de películas en internet, Netflix es 100% legal. Su catálogo se arma en función de distintos acuerdos con los sellos cinematográficos (de ahí que sea limitado), y para el futuro prevén añadir contenido original para series y películas.
¿Y vale la pena?
Por un lado, no hay grandes estrenos y seguramente haya visto el 50% de las películas recomendadas, quizá las series disponibles no sean de mi agrado –al menos a priori–, no me siento cómodo dando mi número de tarjeta de crédito por internet. Por otro lado, es legal, solo tengo que pagar unos 8 dólares por mes, tengo acceso ilimitado a todo el catálogo, la velocidad de streaming es excelente, tiene buena calidad de imagen y sonido, tengo un mes de prueba para ver si vale la pena, me puedo borrar cuando quiera.
En realidad, uno no debería buscar motivos para sumarse a Netflix, sino preguntarse por qué no hacerlo.
Sandvine reportó en 2011 que Netflix es el sitio de internet de Estados Unidos que genera mayor tráfico, con el 24,71%




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