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08
2012
*Por Martín Giura
Las empresas inspiradas y los grandes líderes, piensan, actúan y se comunican de la misma manera, eso afirma Sinek. Empresas innovadoras como Apple, líderes como Martín Luther King, todos empezaron por el mismo lugar, el “por qué”. Sinek expone persuasivamente su círculo dorado que consiste en tres preguntas bien simples: "¿qué?", "¿cómo?" y "¿por qué?". Él afirma que las empresas inspiradas se comunican de adentro para afuera: "¿por qué?", "¿cómo?" y "¿qué?".
El objetivo no debería ser hacer negocios con todos los que necesitan lo que uno tiene, el objetivo debería ser hacer negocios con aquellos que creen en lo que uno cree, sostiene Sinek.
Este modelo nos invita a reimaginar nuestras organizaciones, empresas e incluso nuestra propia persona y cuestionarnos si realmente en lo que hacemos en el día a día, en donde trabajamos estamos empezando con el “porqué”. Las personas no compran lo que haces sino que compran por qué lo haces. ¿Cómo hizo Martín Luther King para reunir a 250.000 personas en su famoso discurso “yo tengo un sueño” cuando no existían el correo electrónico ni los celulares? ¿Cómo hicieron los hermanos Wright que tenían mucho menos recursos que Samuel Pierpong Langley para ser los pioneros de la aviación?
Este modelo me inspiró no solo a reimaginarme a mi mismo y encontrar mi “porqué” sino también me inspiró a construir un modelo nuevo en woOw llamado “La Magia woOw!”. Este modelo nuevo se está transformando en uno de nuestros pilares de la empresa, nuestra cultura y nuestro servicio. ¿Se imaginan por cual pregunta empieza?
Martín Giura es co-fundador y director de operaciones en woOw! - Empresa de e-commerce.
07
2012
*Por Eduardo Hipogrosso
Hace años que sigo a Seth Godin a través de sus obras sobre el marketing directo y lo considero uno de los visionarios en materia de lo que nos han permitido y nos permitirán las nuevas tecnologías.
Me gustó su participación en este TED porque deja un fuerte mensaje para todos aquellos que se sientan dispuestos a cuestionar el statu quo, y los desafía para que se transformen en líderes, desterrando el mito sobre los líderes como seres superiores, elegidos, distintos de los demás; reforzando el mensaje “¿quién quiere ser líder?”.
Seth Godin muestra que hay terreno fértil para la aparición de nuevos líderes, pero tienen que cumplir con ciertas características. Deben ser personas con ideas innovadoras, con ganas de luchar por su visión, sin que les importe romper la estabilidad del sistema y -sobre todo- dispuestos a ejercer el liderazgo de una tribu, que así es como él llama al grupo de personas que comparten ideas, deseosos de unirse y luchar por una causa.
Su mensaje es motivador para los que nos gustan los desafíos, porque nos manifiesta que hay un gran déficit de liderazgo y muchas causas para liderar, tantas como situaciones que nosotros pensemos que podemos mejorar desde la posición en la que estamos.
Como siempre Seth Godin nos deja un mensaje tecnológico, y nos propone aprovechar el auge y la adopción masiva de las redes sociales, como forma de conectar personas, y lograr el crecimiento de la tribu y potenciar la fuerza de nuestras ideas. Esto no significa que liderar sea más fácil a través de las nuevas tecnologías, pero sí es posible replicar con mayor velocidad los mensajes y dirigirlos con mayor certeza al público deseado.
Muchas veces nos enseñan una forma o un camino para hacer las cosas, y a veces las personas terminan haciendo de ello una doctrina, porque creen que es el único camino posible de lograr lo que nos piden. Posiblemente, no cambiar el camino es una forma segura de lograr el objetivo de siempre, ya que se ve como menos peligroso, pero no existe innovación sin riesgo alguno.
No cambiar a su vez, paradójicamente, también encierra riesgos, porque la realidad cambia y hace que los caminos que uno recorría puedan ahora no resultar económicos, o ser menos competitivos en el futuro. Entonces, lo que ayer era una norma hoy tal vez ya no sirva más.
Vencer los miedos con responsabilidad es otro mensaje que Godin deja a los futuros líderes. Las organizaciones necesitan tener personas que se planteen cambiar el statu quo, que tengan imaginación, que se emocionen por lo que hacen y por lo que pueden llegar a hacer. Seguramente en algunos momentos sean tildados de transgresores o desestabilizadores, pero cuando las ideas de cambio están sustentadas, y cuando las personas muestran el compromiso y el amor por sus
convicciones, serán mucho más creíbles, pasarán de ser resistidos a ser aceptados y empezarán a ser tomados en cuenta. Si la idea es lo suficientemente convincente, muchas personas se añadirán a su
tribu, la idea tomará fuerza y el respaldo crecerá exponencialmente.
Así suceden los cambios que la mayoría de la gente adopta de buena forma.
*Eduardo Hipogrosso es Ingeniero de Sistemas; decano de la Facultad de Comunicación y Diseño de la Universidad ORT Uruguay, donde dirige la Cátedra de Nuevas Tecnologías. Es además Vicepresidente de IAB Uruguay.
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