El Gobierno decidió escapar hacia adelante. Javier Milei, a horas de visitar el Congreso para inaugurar las sesiones ordinarias, decidió redoblar la apuesta y designar dos miembros de la Corte Suprema de Justicia por decreto.
La tensión es permanente. Y las pequeñas demostraciones de fuerza se suceden sin solución de continuidad. La balanza se inclina para un lado y para otro con más frecuencia de lo aconsejable para el Gobierno. Desde ya, todo a kilómetros de distancia de la necesidad de la gente.
La oposición impone el escarnio sobre el oficialismo montado a la estafa de $LIBRA, el oficialismo responde con Ficha Limpia, pero sin coronar. Los libertarios buscan mostrar como un triunfo propio la suspensión de las PASO.
El peronismo muestra los dientes y bloquea la designación de autoridades del Senado. La vicepresidenta Victoria Villarruel resigna la designación de una pieza clave dentro de la administración del Parlamento. La oposición juega con alfiles que no le son propios. Dos senadores santacruceños que atienden solo su juego.
El Senado y la designación de Jueces de la Corte por decreto
Milei no espera. El vértigo es parte de la gestión. Apuesta fuerte. Designa dos jueces en la Corte Suprema de Justicia en Comisión y a sola firma. Las especulaciones más maquiavélicas hablan de la necesidad de un cambio de agenda, de sacar de los portales el tema $LIBRA. La realidad parece señalar que el oficialismo impone una cobertura necesaria ante un Congreso que estará paralizado. Sin embargo, aquellos que fueron parte de la negociación hasta el último momento sostienen que el decreto siempre fue el plan B.
La Libertad Avanza se abraza a una agenda de logros frágiles que se sostienen a puro decreto y al filo de la legalidad.
El peronismo del Senado ya avisó. No serán parte de los presentes el próximo 1 de marzo en la apertura de sesiones ordinarias. Ahora las miradas recaen sobre que harán los espacios que hacen del republicanismo para de su diatriba electoral y política. ¿Cuántos legisladores habrá el sábado por la noche en el recinto?
Lo cierto es que el discurso por ahora se mantiene lejos del alcance de los medios. Hay hermetismo. No hay novedad. Las especulaciones son la de siempre: la defensa de la gestión, un listado de logros que serán aplaudidos solo por los propios y después, solo Milei lo sabe. Por ahora.
Las certezas son pocas. El discurso comenzará a las 21 horas del sábado. Estarán los invitados de rigor, gobernadores, funcionarios y miembros de la Corte Suprema, entre otros. El recinto no estará a pleno. Habrá bancas vacías. Quizá por primera vez desde el regreso de la democracia no haya que agregar sillas en el recinto de la Cámara baja.
Javier Milei volverá a visitar el Congreso. Lo hará con los atributos de mando y la custodia de los granaderos.
En síntesis, más allá de los datos del protocolo, todo es incertidumbre.
Año legislativo incierto
El clima tenso con el que empieza el año legislativo, deja una pista sobre que tanto trabajará el Congreso durante el año electoral. Con una oposición fragmentada y un oficialismo en negociaciones permanentes tanto con sus aliados como con los gobernadores, la expectativa es casi nula.
En ese marco, las dudas sobre qué hará el Gobierno ante el próximo vencimiento de las facultades delegadas abre un abanico de incertidumbres sobre cuál será la estrategia a seguir desde la Casa Rosada.
Quizá el presidente ofrezca alguna pista en su discurso, aunque los antecedentes establecen que el marco de la apertura de las sesiones ordinarias para Milei es más proclive a un discurso conceptual y político que a anuncios concretos relacionados con la agenda parlamentaria.