A medida que pasan los días y las distintas presentaciones del ministro de Economía, Gabriel Oddone, avanza también el nivel de detalle sobre el diagnóstico que el recién asumido gobierno hace de la situación macroeconómica del país. Tras un primer intercambio con la bancada frenteamplista y el primer Consejo de Ministros, el equipo económico compareció este miércoles ante la comisión de Hacienda de Diputados –con los senadores invitados– y planteó el punto de partida de este gobierno.
Una de las primeras advertencias que realizó fue que recién ahora están conociendo con detalle y precisión los números recibidos de la administración anterior y dijo, tal como adelantó en el Consejo de Ministros, que el déficit fiscal es 0,5 puntos más que lo informado por el gobierno de Luis Lacalle Pou.
“El resultado fiscal, a partir de los compromisos asumidos que no han sido cumplidos en 2024 por diversas razones, es más restrictivo que lo que las estadísticas fiscales de cierre de 2024 transmiten”, dijo el ministro de Economía en rueda de prensa tras la comisión.
Dentro de la comisión detalló que entre postergación de gastos y obligaciones impagas hay unos US$ 360 millones que se deberán asumir en 2025. De eso, US$ 160 millones corresponde al Ministerio de Transporte, otros US$ 100 millones son de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), y otros US$ 100 millones de otros organismos. Eso implica un 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB). El restante 0,1% proviene de adelanto de impuestos que hicieron las empresas públicas: US$ 30 millones de IMESI en Ancap, y US$ 44 millones de IRAE e Impuesto al Patrimonio.
Con esos números, el ministro de Economía señaló que el déficit fiscal del sector público consolidado tendría que haber sido de un 4,6%. “Si uno toma el déficit fiscal del sector público consolidado, el cierre del 2024 es el más alto desde los años 90. En 35 años nunca hubo un resultado fiscal más alto que esto”, dijo el ministro.
A su vez, Oddone aseguró que los gastos ya comprometidos para 2025 son unos US$ 610 millones. El Ministerio de Defensa tiene comprometidos US$ 50 millones, Transporte –entre contratos Cremaf y PPP– otros US$ 200 millones, ASSE unos US$ 180 millones mientras que hay otros US$ 180 millones que corresponden a diversos organismos. “Son obligaciones ciertas para el Poder Ejecutivo a partir de 2025 que generan, aunque no hagamos nada, una serie de gastos adicionales”, agregó.
El titular del equipo económico señaló que el gran desafío de Uruguay es llevar el crecimiento promedio anual al 2% y aseguró que para eso es clave la inversión tanto pública como privada. El ministro explicó que es necesario llegar a una inversión que sea del entorno del 20% del PIB cada año, algo que solo se logró cuatro veces en las últimas dos décadas. En 2024 fue de 16,2%
“La inversión ronda los US$ 16 mil millones por año. Cuatro mil son del sector público por lo que nosotros necesitamos generar unos US$ 12 mil millones todos los años. Los proyectos más grandes de los últimos años han sido de 3 mil, 3 mil 500 distribuidos en varios años”, dijo en referencia a la última inversión de UPM.
Para atraer la inversión el gobierno apunta a fortalecer la estabilidad macroeconómica con cambios a la regla fiscal, bajando aun más la inflación y mejorando la calificación de la deuda pública.
Además, Oddone anunció en comisión que se va a crear una Dirección de Inversiones dentro del ministerio que va a nuclear la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) y la actual Dirección de Zonas Francas, según dijeron a El Observador participantes de la reunión. La idea es generar una “ventanilla única” para los inversores.
En ese marco, uno de los objetivos del gobierno es revisar “pertinencia y eliminar” redundancia de normas, procedimientos y regulaciones para mejorar la competitividad así como “desarrollar un marco atractivo para contribuyentes del impuesto mínimo global”, dice la presentación que Oddone llevó a la comisión.
La inversión pública, adelantó el ministro, va a estar concentrada en agua y saneamiento, por un lado, y en movilidad urbana por el otro. En el primer tema apuntó a completar el saneamiento en localidades del interior (proyecto que viene del gobierno anterior), reducir riesgo de desabastecimiento de agua (con el proyecto Arazatí ya firmado y con la represa de Casupá dentro de las prioridades del gobierno) y también a dar acceso a riego para la producción con un plan nacional en la materia.
En movilidad urbana del área metropolitana la presentación del ministro señala que se apostará por los ejes troncales, la integración de la regulación y supervisión del sistema de transporte colectivo del área metropolitana y acelerar la descarbonización del transporte público.
El desafío de la región
Antes de introducir la situación fiscal, el ministro Oddone presentó el escenario “ambiguo” de la región y aseguró, tal como le había adelantado a la bancada del Frente Amplio, que en política de fronteras la mayor preocupación está en Brasil ya que la diferencia de precios relativos está en su peor momento desde la devaluación del real en enero de 1999. En otras palabras, Brasil tiene un “desvío de precios” de -41% respecto a Uruguay mientras que el de Argentina es de –8%.
Al mismo tiempo, señaló las debilidades macroeconómicas de Brasil –particularmente el déficit fiscal– y un deterioro de las expectativas. Para Argentina destacó el “éxito” de las políticas de Javier Milei para corregir los desequilibrios macroeconómicos y aseguró que las perspectivas son más favorables si logran desarmar el sistema de cambio múltiple que tienen.
El menor desvío de precios y un posible crecimiento económico del país vecino genera también expectativas respecto a la próxima temporada turística.
El ministro señaló, además, que el contexto internacional no es favorable para el precio de los commodities y recordó que el costo del financiamiento a nivel mundial se mantiene elevado.
La disputa por el relato
La presentación del ministro de Economía dejó sensaciones distintas entre oficialismo y oposición. Mientras que la bancada del Frente Amplio reafirmó que la situación económica es “peor” de lo que se imaginaban –tal como han dicho distintos legisladores en los últimos días– desde la actual oposición destacaron la “prudencia” del ministro a la hora de presentar los números.
Sin embargo, dentro de la comisión hubo algunos cruces que levantaron temperatura. El diputado blanco Sebastián Andújar le dijo al equipo económico que había “deshonestidad intelectual” en la presentación de los datos por la forma en la que estaban considerando la postergación de gastos y obligaciones impagas en el déficit fiscal. Según dijo, el gobierno anterior no hizo ese tipo de consideraciones que para él representan un “maquillaje” de los números.
A Oddone le consultaron por las diferencia de visiones entre las bancadas y destacó que no había “bombas” que desactivar pero aseguró que hay situaciones a atender que se pueden transformar en “problemas económicos” y que la situación fiscal es más restrictiva que la anunciada.
En lo que sí profundizó en la comisión el ministro fue en los “dos patrones de distribución” que existieron en los últimos dos períodos. Para eso presentó una serie de gráficas que muestran como entre 2015 y 2019 los más favorecidos fueron los más pobres mientras que en el último período el decil de ingresos que tuvo el mayor aumento en los ingresos fueron los más ricos. Incluso, el decil 1 –los de menores ingresos– tuvo una pérdida del ingreso en la variación anual promedio del período.